Civica, Guadalajara


La carretera CM-2011 serpentea por el valle del río Tajuña. Hace sol. Los árboles todavía no tienen hojas, ni brotes. Acabo de entrar en el pueblo… y ya estoy fuera. Fue, la escarpa ladera que veo a mi izquierda, la que me indicó que era momento de aparcar. 
Si la foto que se ve, Google, es siempre la misma es porque no hay más. Una escarpada ladera caliza sobre el valle del río Tajuña. 
Pero las balaustradas, ventanas, escaleras, y esos arcos ojivales, están tan fusionados en la piedra, que parece que solo esperaban la mano del hombre para tomar forma. 
La escarpada ladera caliza recibe todo el sol de la tarde. Y mi mente se imagina a los monjes viviendo allí, mientras fabricaban el papel.

Me imagino las dos explanadas de la entrada llenas de frutales o de un huerto. Oigo al agua correr, desviada, y usada para el riego. Los veo sentados al sol, disfrutando como yo, de la tarde primaveral en algún corto rato de asueto.

Me pregunto como combatían la humedad de las cuevas. Propiciada por la propia piedra que les da refugio. Me pregunto si fue esa la razón por la que se fueran… pero he visto otras cuevas donde se refugiaban monjes…. y esta, es un lujo. 

La forma actual es obra de don Aurelio, el cura de Valderollo, que se inspiro y trabajaba allí, lloviera o nevara, hiciera frío o calor. Sirve a veces de refugio a gente de paso… e incluso hubo un bar. 

En el lateral del eremitorio, encontramos una cascada y una oquedad caliza. Nos fuimos pueblo arriba, por ver si encontrábamos de donde procedía el agua. Encontramos con algún que otro habitante del pueblo y una preciosa fuente de caños de 1786. 
Sabed que: 
  • Es una pedanía de Brihuega. Y se llega por la carretera CM-2011.
  • Hay agua, y un bar, que no sabemos si esta abierto o no, pero salía humo de la chimenea, ¡que bucolico!. Suponemos que da servicio a los pescadores del Tajuña.

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